contraste por simultaneo
Contraste por simultaneo
Se entiende
por contraste simultaneo el fenómeno por el cual nuestro ojo, para un
color dado, exige simultáneamente su color complementario y, si no lo encuentra
en su campo visual, lo produce él mismo. Es decir que nuestro cerebro necesita
completar la armonía, y busca el color complementario de un color para tener
los colores básicos del circulo cromático. Por ejemplo, si estamos ante una
superficie de color naranja intenso nuestro ojo necesita
encontrar el azul que lo complementa, si el artista no lo agregó al
cuadro el ojo lo buscará en el entorno, y si tampoco lo encuentra lo tendrá que
fabricar.
El ojo
fabricara ese color faltante de dos maneras:
Una es
alterando los colores que están junto al color principal o el más saturado del
cuadro. Por ejemplo, volvamos al color Naranja, si al lado de éste está
un verde azulado, éste parecerá mas azulado que verdoso, porque el
naranja (o el cerebro) “exige” el azul que contiene ese color.
La otra
forma es cuando el artista usa grises en el cuadro junto a colores luminosos.
De la misma manera si ponemos junto a un color brillante con mucha presencia un
gris neutro que tenga la misma luminosidad que ese color (isovalentes) ese gris
neutro se verá coloreado por el tono complementario que le corresponde a ese
color dominante que tiene al lado o cerca. Por ejemplo, si tengo en mi cuadro
un color rojo y cerca de este pinto zonas de gris, esos grises se tornarán
algo verdosos.
Esta
experiencia es difícil de fotografiar porque ocurre en la mente de cada
espectador, esos colores que el ojo fabrica no son reales en aspecto físico,
sobre el soporte del cuadro, sino que sucede en la mente de cada persona, y
según la experiencia de cada persona con respecto al uso y observación de los
colores les será más notable o menos notable. Existen algunas experiencias visuales
que nos ayuden a entender este fenómeno.
En la
siguiente imagen tenemos un rostro humano con sus colores invertidos, lo que
debería ser color piel anaranjada está azulado (complementario) y lo oscuro
está claro.
Haremos lo siguiente: tratemos que la imagen de abajo esté ocupando toda la pantalla o aislemos la imagen si la tenemos en papel. Miraremos con un solo ojo el rostro en el punto que tiene en medio por 20 segundos y después corremos la mirada al cuadro blanco que está junto, y fijémonos lo que pasa.
Esta
experiencia es un claro ejemplo de cómo el cerebro puede fabricar un color que
no está en la superficie que observamos. Estos fenómenos son estudiados por
toda una rama de la psicología llamada Gestalt. Se ha llegado a la duda
si el color en realidad es algo que el cerebro fabrica y que no sería una
cualidad de las superficies, o podría ser una mezcla de ambas.
Aquí vemos
como el artista (Fernando Fader) utiliza manchas de grises en varias partes de
su cuadro, estos grises, al estar rodeados de colores cálidos, podríamos decir
que se “transforman” en tonos fríos como azul, celeste o verde.
En la pintura abstracta también es útil el recurso del contraste simultaneo. Le aporta tranquilidad a la pintura agregándole grises que interactúen con los colores.



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